Antihistamínicos: cuáles son sin receta y cuáles no
En España, que un antihistamínico se dispense sin receta depende del medicamento concreto, no de la sustancia, la dosis ni el tamaño del envase. La misma bilastina de 20 mg necesita receta como Bilaxten y no la necesita como Abrilia, y de los medicamentos que solo llevan loratadina únicamente Clarityne 10 mg figura sin receta. Con receta van el montelukast y casi todos los corticoides nasales. Saber en qué grupo está lo que busca le ahorra un viaje a la farmacia.
Qué hace un antihistamínico y qué no
Los antihistamínicos orales bloquean la acción de la histamina sobre el receptor H1, que es la responsable del picor, los estornudos, el goteo nasal y el picor ocular. Funcionan bien en esos síntomas y funcionan bastante peor en la congestión nasal, que responde mejor a otros tratamientos.
Esta distinción explica una frustración muy común: quien tiene la nariz taponada y toma un antihistamínico esperando desatascarla suele quedarse igual. Para la congestión, el tratamiento de referencia en la rinitis alérgica persistente es el corticoide nasal, que reduce la inflamación de la mucosa. Distinguir su síntoma dominante es el paso que decide si va a acertar con el tratamiento.
Los que se dispensan sin receta
En CIMA, el registro de medicamentos de la AEMPS, la condición de dispensación va ligada a cada medicamento autorizado. Por eso el mismo principio activo, con la misma dosis, puede figurar sin receta con un nombre y con receta con otro: la fexofenadina de 120 mg, por ejemplo, se dispensa sin receta como Telfast 120 mg y necesita receta como Fexofenadina Cipla 120 mg.
La tabla resume lo que figura en CIMA para los antihistamínicos orales de segunda generación más habituales; si el nombre de su caja no aparece, mire el envase o pregunte a su farmacéutico, que puede confirmarle la condición de dispensación de cada presentación. Hay más detalle sobre la loratadina en su ficha y sobre la bilastina con receta en la ficha de Bilaxten.
Entre los colirios para el picor ocular que llevan un antihistamínico como único principio activo, en CIMA solo figura sin receta Reactine levocabastina; los de ketotifeno, olopatadina o azelastina necesitan receta. También figuran sin receta colirios que combinan un antihistamínico, la antazolina, con un vasoconstrictor, la nafazolina, como Alergoftal, y su ficha técnica limita el tratamiento a 3-5 días porque podría producirse congestión de rebote. Los lavados nasales con suero pueden servir de complemento.
| Sustancia | Sin receta en CIMA | Con receta en CIMA (ejemplos) |
|---|---|---|
| Cetirizina | Alercina 10 mg comprimidos y Cetirizina Combix 10 mg | Zyrtec, Alerlisin y la mayoría de los genéricos |
| Loratadina | Clarityne 10 mg comprimidos | Los genéricos de loratadina, también en jarabe |
| Bilastina | Abrilia, Astrilax, Verabis y algunos genéricos de 20 mg | Bilaxten, Ibis y la mayoría de los genéricos |
| Ebastina | Bactil, Bactil Forte y otras presentaciones concretas | Ebastel y la mayoría de los genéricos |
| Desloratadina | Desloratadina Ratiopharm 5 mg comprimidos y Rino-Alergik 5 mg en sobres | Aerius y la mayoría de los genéricos |
| Fexofenadina | Telfast 120 mg | Fexofenadina Cipla 120 y 180 mg, Fexofenadina Opella 180 mg |
| Levocetirizina y rupatadina | Ninguna presentación | Todas sus presentaciones |
Los que sí necesitan prescripción
La mayoría de los corticoides nasales necesitan receta: en CIMA, todos los sprays de mometasona y casi todos los de fluticasona son medicamentos sujetos a prescripción médica. Hay dos excepciones que figuran sin receta, Rhinovin Alergia (fluticasona) y Rhinocort 64 microgramos (budesonida).
El montelukast, un antileucotrieno oral indicado en el asma que en pacientes asmáticos también puede aliviar la rinitis alérgica estacional, requiere receta en todas sus presentaciones, y su ficha técnica advierte de acontecimientos neuropsiquiátricos, como cambios en el comportamiento, depresión o tendencias suicidas, por los que hay que suspenderlo si aparecen: un motivo más para que lo valore el médico.
Entre los antihistamínicos orales, la levocetirizina y la rupatadina no tienen ninguna presentación sin receta. De los de primera generación, la hidroxizina y la dexclorfeniramina por vía oral (Polaramine) también la necesitan; en cambio, hay medicamentos sin receta con difenhidramina o doxilamina indicados para el insomnio ocasional, como Soñodor o Dormidina, que no están pensados para la alergia. Y la inmunoterapia con alérgenos, las llamadas vacunas de la alergia, la indica y la sigue el alergólogo.
Cuál da menos sueño
Los antihistamínicos de primera generación, como la dexclorfeniramina o la difenhidramina, atraviesan bien la barrera hematoencefálica y por eso producen somnolencia con frecuencia. Los de segunda generación se diseñaron precisamente para evitarlo y, en general, sedan mucho menos.
Dentro de ellos existen diferencias: la bilastina y la loratadina tienen fama de ser de las menos sedantes, mientras que la cetirizina produce somnolencia en una parte de los pacientes. La respuesta individual varía bastante, así que la prueba práctica es la que vale. En la comparativa entre cetirizina, bilastina y loratadina lo vemos con más detalle. Si conduce o maneja maquinaria, este punto no es menor y merece una conversación con su farmacéutico antes de elegir.
¿Se pueden tomar todos los días?
En la rinitis alérgica persistente, el tratamiento diario durante la temporada de polinización es lo habitual y no hay motivo para tomarlos solo cuando el síntoma aprieta, porque funcionan mejor de forma continuada. Los antihistamínicos de segunda generación no generan tolerancia relevante ni dependencia.
Dicho esto, si necesita medicación a diario durante meses o si el control es malo pese al tratamiento, eso es motivo para consultar y no para subir la dosis por su cuenta. Puede haber otro diagnóstico detrás, desde una rinitis no alérgica hasta un asma no reconocido, y eso cambia el plan por completo.
Combinar tratamientos y errores frecuentes
Combinar un antihistamínico oral con un corticoide nasal es una práctica habitual y razonable cuando los síntomas lo justifican, y es su médico quien debe pautarlo. Lo que no tiene sentido es sumar dos antihistamínicos orales distintos: no potencia el efecto y sí acumula efectos adversos.
Otro error extendido es el uso prolongado de los descongestivos nasales vasoconstrictores, que alivian de inmediato y, pasados unos días, producen congestión de rebote y acaban empeorando el problema que venían a resolver. Y una advertencia que se olvida: no todo lo que pica es alergia, y un cuadro que no responde a nada merece un diagnóstico, no otra caja distinta.
Cuándo hay que consultar de verdad
Hay señales que sacan el asunto del terreno de la automedicación. La dificultad para respirar, las sibilancias o los pitidos en el pecho, la tos persistente y la sensación de opresión torácica apuntan a un componente asmático y necesitan valoración. La hinchazón de labios, lengua o garganta, la ronquera brusca, los mareos o el malestar general después de una exposición pueden corresponder a una reacción alérgica grave, y ahí no se espera: llame al 112.
Y si los síntomas le impiden dormir o trabajar durante buena parte del año, lo que procede es un estudio alergológico para identificar el desencadenante, no encadenar tratamientos sintomáticos.
Si su tratamiento es de receta: continuar o empezar
Aquí todo va por escrito: usted describe sus síntomas y su tratamiento en un cuestionario clínico y el médico lo lee después, sin videollamada ni chat en directo. Para la alergia, el servicio que corresponde es la Receta médica online, que sirve tanto para seguir con un tratamiento que ya tiene pautado como para empezar uno nuevo si el cuestionario basta para decidir.
Usted paga por la valoración que hace el médico, y eso no asegura que termine en una receta. Cuando el médico no prescribe por motivos médicos o legales, se le reembolsa lo abonado. Si el médico le pide documentación complementaria, dispone de al menos 7 días para enviarla y recibe un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no se puede completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.
Encaja cuando su médico ya le indicó el corticoide nasal, el montelukast o el antihistamínico de prescripción y necesita continuidad durante la temporada, y también cuando quiere empezar uno de estos tratamientos y el médico puede decidir con los síntomas que describe. No sustituye al estudio alergológico ni al seguimiento de un asma, que corresponden a su médico de cabecera o a alergología, y si sus síntomas han cambiado o hay síntomas respiratorios nuevos, lo correcto es una valoración presencial.
Quién revisa esta información
Esta página la revisa el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301). Esta guía le orienta entre antihistamínicos, pero cuál le conviene lo confirman su médico o su farmacéutico. Ante hinchazón de labios, lengua o garganta, dificultad para respirar o mareo tras una exposición, llame al 112 sin esperar.
¿La cetirizina necesita receta?
Depende del medicamento, no del envase. En CIMA figuran sin receta Alercina 10 mg comprimidos y Cetirizina Combix 10 mg, mientras que Zyrtec, Alerlisin y la mayoría de las cetirizinas genéricas necesitan receta. Con la loratadina, la bilastina o la ebastina ocurre lo mismo: la condición de dispensación va ligada a cada medicamento autorizado. Si tiene dudas, mire el envase o pregunte a su farmacéutico.
¿Cuál da menos sueño?
Los de segunda generación sedan mucho menos que los antiguos. Dentro de ellos, la bilastina y la loratadina tienen fama de estar entre los menos sedantes, mientras que la cetirizina produce somnolencia en una parte de los pacientes. La respuesta es individual, así que puede hacer falta probar. Si conduce o maneja maquinaria, coméntelo antes de elegir.
¿Se pueden tomar a diario?
En la rinitis alérgica persistente el tratamiento diario durante la temporada es lo habitual y funciona mejor que tomarlos solo en los picos. Los de segunda generación no generan tolerancia relevante. Ahora bien, necesitar medicación a diario durante meses, o no controlarse pese a ella, es motivo para consultar y no para aumentar la dosis por su cuenta.
¿Los corticoides nasales llevan receta?
Casi todos. En CIMA, los sprays nasales de mometasona y la mayoría de los de fluticasona son medicamentos sujetos a prescripción médica; las excepciones que figuran sin receta son Rhinovin Alergia (fluticasona) y Rhinocort 64 microgramos (budesonida). Son el tratamiento de referencia para la congestión de la rinitis alérgica persistente, que es justo el síntoma en el que los antihistamínicos orales rinden menos.
¿Se pueden combinar?
Un antihistamínico oral con un corticoide nasal es una combinación habitual cuando el cuadro lo justifica, y debe pautarla su médico. Lo que no aporta nada es sumar dos antihistamínicos orales distintos. Y conviene evitar el uso prolongado de descongestivos nasales vasoconstrictores, porque pasados unos días producen congestión de rebote.
- Ficha técnica de Alergoftal colirio en solución, antazolina y nafazolina (CIMA, AEMPS)
- Clarityne 10 mg comprimidos: registro en CIMA, medicamento sin receta (AEMPS)
- Abrilia 20 mg comprimidos (bilastina): registro en CIMA, medicamento sin receta (AEMPS)
- Bilaxten 20 mg comprimidos (bilastina): registro en CIMA, medicamento con receta (AEMPS)
- Rhinovin Alergia 50 microgramos (fluticasona): registro en CIMA, medicamento sin receta (AEMPS)
- Ficha técnica de Singulair 10 mg comprimidos (montelukast), sección 4.4 (CIMA, AEMPS)