Saltar al contenido

Ciprofloxacino: para qué sirve y por qué se reserva

El ciprofloxacino es un antibiótico del grupo de las fluoroquinolonas que en España solo se dispensa con receta médica. Su uso está restringido: la AEMPS recuerda que no debe emplearse en infecciones leves o que se curan solas, porque puede causar reacciones muy raras pero graves y duraderas en tendones, músculos y nervios. Aquí verá para qué está autorizado, cómo se toma y qué síntomas obligan a interrumpirlo.

Para qué está autorizado el ciprofloxacino

El ciprofloxacino actúa eliminando bacterias concretas y no sirve frente a los virus. La ficha técnica de los comprimidos recoge indicaciones que van desde infecciones respiratorias causadas por bacterias gramnegativas hasta infecciones urinarias, genitales, digestivas, de la piel y de huesos y articulaciones, y pide revisar la información sobre resistencias antes de empezar.

Dentro de esa lista hay matices importantes. En la exacerbación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y en la cistitis aguda no complicada, la propia ficha técnica limita su uso a los casos en los que no se consideran apropiados los antibacterianos recomendados habitualmente. Tampoco se recomienda para las infecciones por estreptococos, incluidas las causadas por Streptococcus pneumoniae, por eficacia insuficiente.

Estas son sus indicaciones en adultos:

  • Infecciones respiratorias bajas por bacterias gramnegativas: exacerbación de la EPOC, infecciones broncopulmonares en la fibrosis quística o en las bronquiectasias y neumonía.
  • Otitis media supurativa crónica, otitis externa maligna y exacerbación aguda de la sinusitis crónica, esta última sobre todo si la causan bacterias gramnegativas.
  • Infecciones urinarias: cistitis aguda no complicada, pielonefritis aguda, infecciones urinarias complicadas y prostatitis bacteriana.
  • Infecciones genitales: uretritis y cervicitis por gonococo sensible, orquiepididimitis y enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Infecciones digestivas, como la diarrea del viajero, e infecciones intraabdominales.
  • Infecciones de la piel y los tejidos blandos por bacterias gramnegativas e infecciones de huesos y articulaciones.
  • Prevención de infecciones invasivas por meningococo, y prevención y tratamiento del carbunco por inhalación.

Por qué la AEMPS restringe su uso

Las fluoroquinolonas de uso sistémico se asocian a reacciones adversas que se presentan muy raramente, pero que pueden ser graves, incapacitantes, de larga duración y potencialmente irreversibles. Afectan a tendones, músculos y articulaciones, al sistema nervioso, a la esfera psiquiátrica y a los sentidos. Tras varias revisiones de seguridad, sus indicaciones se restringieron, y la AEMPS publicó un recordatorio de esas restricciones en su nota de seguridad MUH(FV) 07/2023. Las mismas limitaciones afectan al resto de fluoroquinolonas disponibles en España, como el levofloxacino, el moxifloxacino o el ofloxacino.

La nota pide especial precaución en las personas de edad avanzada, con insuficiencia renal, trasplantadas de un órgano sólido o tratadas a la vez con corticoides, porque en ellas aumenta el riesgo de tendinitis y rotura de tendón. Y enumera los casos en los que estos antibióticos no deben prescribirse:

  • En personas que ya tuvieron una reacción adversa grave con una quinolona.
  • En infecciones leves o que se curan solas, como la faringitis, la amigdalitis o la bronquitis aguda.
  • En infecciones leves o moderadas, como la cistitis no complicada, la exacerbación de la bronquitis crónica o de la EPOC, la rinosinusitis bacteriana aguda o la otitis media aguda, salvo que no puedan usarse los antibióticos que se recomiendan habitualmente.
  • En infecciones no bacterianas, como la prostatitis crónica no bacteriana.
  • Para prevenir la diarrea del viajero o las infecciones urinarias bajas de repetición.

Cómo se toma el ciprofloxacino

La dosis y la duración dependen de la infección, de su gravedad, de la bacteria y de la función renal, por lo que las fija el médico. La variación es amplia: la ficha técnica recoge en adultos desde una dosis única de 500 mg en la uretritis gonocócica hasta tratamientos de 2 a 4 semanas en la prostatitis aguda o de hasta 3 meses en infecciones de huesos y articulaciones, en la mayoría de los casos con 500 a 750 mg dos veces al día.

Los comprimidos se tragan enteros, sin masticar, con algo de líquido, y pueden tomarse con o sin comida. Lo que no debe coincidir con la toma son los lácteos, como la leche o el yogur, ni los zumos enriquecidos en calcio u otros minerales, porque reducen la absorción. El calcio que forma parte de una comida normal, en cambio, no la afecta de forma importante.

Los antiácidos, los suplementos de calcio, magnesio o hierro, el sucralfato y los quelantes del fósforo como el sevelámero también reducen su absorción. La ficha técnica indica tomar el ciprofloxacino de 1 a 2 horas antes o al menos 4 horas después de ellos; esta separación no es necesaria con los antiácidos del grupo de los antagonistas H2.

Con insuficiencia renal la dosis se reduce: con un aclaramiento de creatinina de 30 a 60 ml/min, de 250 a 500 mg cada 12 horas, y por debajo de 30 ml/min, de 250 a 500 mg cada 24 horas. En la insuficiencia hepática no hace falta ajustarla. Durante el tratamiento conviene estar bien hidratado, porque se han descrito cristales en la orina, y evitar la exposición prolongada al sol o a la luz ultravioleta, incluidas las cabinas de bronceado.

Efectos adversos y síntomas que obligan a parar

Las reacciones adversas más frecuentes son las náuseas y la diarrea. Las graves son muy raras, pero algunas pueden aparecer pronto: la inflamación o la rotura de tendones, sobre todo del tendón de Aquiles, puede producirse en las primeras 48 horas de tratamiento y también hasta varios meses después de terminarlo. Según el prospecto, el riesgo es mayor a partir de los 60 años, en personas trasplantadas, con problemas de riñón o tratadas con corticoides.

La ficha técnica pide interrumpir el tratamiento y consultar ante los primeros signos de una reacción grave. En concreto:

  • Dolor o hinchazón de un tendón, en el tobillo, la muñeca, el codo, el hombro o la rodilla: deje de tomarlo, avise al médico y mantenga la zona en reposo.
  • Dolor, quemazón, hormigueo, entumecimiento o debilidad en brazos o piernas, que pueden indicar una neuropatía periférica.
  • Dolor repentino e intenso en el abdomen, el pecho o la espalda: acuda a urgencias o llame al 112, porque puede deberse a un aneurisma o una disección de la aorta.
  • Falta de aire repentina, palpitaciones nuevas o hinchazón del abdomen o de las piernas.
  • Diarrea intensa, persistente o con sangre, incluso varias semanas después de terminar el tratamiento.
  • Cambios del estado de ánimo o del comportamiento. Si aparecen ideas de suicidio, llame al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible las 24 horas, o al 112.
  • Cualquier alteración de la vista: la ficha técnica recomienda consultar de inmediato con un oftalmólogo.
  • Coloración amarillenta de la piel, orina oscura, picor o dolor al presionar el abdomen, posibles signos de daño en el hígado.

Interacciones con otros medicamentos

El ciprofloxacino inhibe una enzima del hígado, el CYP1A2, y puede elevar los niveles de los fármacos que dependen de ella. Sus contraindicaciones son la alergia al ciprofloxacino, a otras quinolonas o a alguno de sus excipientes, y el uso junto con la tizanidina, un relajante muscular. Estas son las interacciones más relevantes que recoge la ficha técnica:

MedicamentoQué indica la ficha técnica
TizanidinaContraindicada: sus niveles en sangre se multiplican y aumentan la bajada de tensión y la sedación
TeofilinaPuede alcanzar niveles tóxicos; hay que controlarla y ajustar su dosis
MetotrexatoNo se recomienda la combinación por riesgo de toxicidad
Acenocumarol, warfarina y otros antagonistas de la vitamina KPuede aumentar el efecto anticoagulante; controlar el INR con frecuencia durante y justo después
Clozapina, olanzapina, ropinirol y duloxetinaPueden aumentar sus niveles; vigilancia y, si hace falta, ajuste de dosis
CorticoidesAumentan el riesgo de lesión de tendones; la ficha técnica aconseja evitar su uso conjunto
Antiarrítmicos de clase IA y III, antidepresivos tricíclicos, macrólidos y antipsicóticosUsar con precaución por la prolongación del intervalo QT
SildenafiloSus niveles se duplican aproximadamente; precaución
FenitoínaSus niveles pueden subir o bajar; se recomienda controlarlos

Embarazo, lactancia, niños y conducción

Como medida de precaución, la ficha técnica considera preferible evitar el ciprofloxacino durante el embarazo: en animales jóvenes o aún no nacidos expuestos a quinolonas se han observado efectos sobre el cartílago inmaduro, y no puede descartarse un daño similar en el feto. Durante la lactancia no debe utilizarse, porque pasa a la leche materna y existe un posible riesgo de lesión articular en el bebé.

En niños y adolescentes solo está autorizado para situaciones concretas, como las infecciones por Pseudomonas aeruginosa en la fibrosis quística, las infecciones urinarias complicadas y la pielonefritis aguda, el carbunco por inhalación u otras infecciones graves cuando se considere necesario, y el tratamiento debe iniciarlo un médico con experiencia en estas infecciones.

Por sus efectos neurológicos puede alterar el tiempo de reacción. Antes de conducir o utilizar máquinas, compruebe cómo le afecta.

Gotas para el oído y para los ojos con ciprofloxacino

Para tomar por boca hay comprimidos de 250, 500 y 750 mg y una suspensión oral; las soluciones para perfusión son de uso hospitalario. El ciprofloxacino existe además en presentaciones locales, todas con receta: gotas para el oído, solas o combinadas con un corticoide como en Aceoto Plus, y colirio y pomada para los ojos.

Son medicamentos distintos de los comprimidos, con su propia ficha técnica, y esta página no se refiere a ellos. La nota de la AEMPS sobre restricciones de uso tampoco: se dirige a las fluoroquinolonas de administración sistémica o inhalada.

Quién decide si está indicado

En CIMA no figura ninguna presentación de ciprofloxacino que se dispense sin receta. La decisión de prescribir un antibiótico la toma el médico tras valorar el caso; muchas infecciones necesitan exploración presencial o una prueba antes de decidir. Con el ciprofloxacino, además, la ficha técnica pide basarse en estudios microbiológicos en varias indicaciones y tener en cuenta las resistencias locales, por ejemplo las de Escherichia coli en las infecciones urinarias.

Una infección nueva necesita una valoración nueva, aunque se parezca a otra que se trató con ciprofloxacino, y los comprimidos sobrantes no deben usarse: el prospecto pide no volver a utilizar un antibiótico sin receta médica aunque se quiera tratar una enfermedad similar. Ante un cuadro nuevo, lo indicado es pedir cita con su médico de cabecera, y ante signos de gravedad, acudir a urgencias o llamar al 112. Puede ver cómo se agrupan los distintos antibióticos en antibióticos y antimicrobianos.

¿El ciprofloxacino sirve para el dolor de garganta o la gripe?

No. La gripe es una infección vírica y ningún antibiótico la cura. En el dolor de garganta, la AEMPS indica que las fluoroquinolonas no deben prescribirse para infecciones leves o autolimitadas como la faringitis o la amigdalitis, y la ficha técnica no recomienda el ciprofloxacino en las infecciones por estreptococos por su eficacia insuficiente.

¿Se puede tomar ciprofloxacino con café o con leche?

Con la leche, no a la vez: los lácteos reducen su absorción, así que la toma debe hacerse separada de ellos. Con el café, la ficha técnica describe un aumento de la concentración de cafeína en sangre cuando se toma junto con ciprofloxacino, algo a tener en cuenta si toma mucho café o bebidas con cafeína durante el tratamiento.

¿Qué hago si olvido una dosis de ciprofloxacino?

El prospecto indica tomar la dosis normal en cuanto sea posible y continuar después el tratamiento tal como se le recetó. Si ya es casi la hora de la siguiente toma, no tome la olvidada y siga con el horario habitual. Tampoco duplique la dosis siguiente.

¿Qué diferencia hay entre ciprofloxacino y levofloxacino?

Los dos son fluoroquinolonas: comparten las restricciones de uso de la nota de la AEMPS y los avisos de seguridad propios de este grupo, como los riesgos en tendones y nervios. La elección entre ambos, y la pauta, corresponde al médico según la infección; la ficha técnica de cada uno detalla sus indicaciones autorizadas.

¿El ciprofloxacino sirve para la diarrea del viajero?

La ficha técnica lo incluye para el tratamiento empírico de la diarrea del viajero grave, con 500 mg dos veces al día durante un día, y pide tener en cuenta la resistencia de las bacterias en los países visitados. Lo que no debe hacerse es tomarlo para prevenirla: la AEMPS lo excluye expresamente.

¿Qué precauciones hay si tengo diabetes?

Las quinolonas pueden alterar la glucosa en sangre en ambos sentidos, hacia la hipoglucemia o la hiperglucemia, sobre todo en personas con diabetes tratadas con antidiabéticos orales, como la glibenclamida, o con insulina. Se han descrito casos de coma hipoglucémico, por lo que la ficha técnica recomienda controlar la glucosa con cuidado durante el tratamiento.

Revisado por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301).